Utilización del móvil con los más pequeños

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Qué es
Los móviles sirven para hablar con nuestros hijos, localizarles si llegan tarde a casa o saber si nos echan de menos cuando van a una excursión escolar o al campamento de verano. Según las encuestas del sector, las madres y padres españoles se sienten más seguros sabiendo que sus hijos llevan un teléfono móvil si están fuera de casa. Pero todos sabemos que los teléfonos móviles tienen otras muchas aplicaciones, y los niños pequeños, a veces, las aprenden incluso más rápido que los mayores.
 
 
Desde el año 2000, el número de teléfonos móviles en manos de menores de edad se ha duplicado. Para las nuevas generaciones, el móvil se ha convertido en algo tan cotidiano como el llavero de casa o el bocadillo de la merienda. Hoy día, desde un teléfono se puede navegar por Internet, consultar el correo electrónico o navegar por las redes sociales. Sin embargo, esta familiaridad presenta riesgos que conviene tener en cuenta. La adicción al móvil es lo primero que nos viene a la mente. Pero existen otros problemas no menos graves, como el cyberbullying, por ejemplo.
 
Es posible descargar toda clase de servicios, melodías, vídeos o fondos de pantalla (y todo esto con un gasto en el bolsillo que los más jóvenes no siempre se paran a calcular). Y a esto se añaden los contenidos inapropiados. Como bien sabemos, en la red es fácil toparse con páginas a las que no deberían acceder los más pequeños de la casa. Toda una serie de riesgos que nos obligan a tener en cuenta unas mínimas precauciones.
 
Los operadores de telefonía móvil disponen de sistemas para evitar que niños en edad escolar campen a sus anchas por la web. Si además de conocer estos mecanismos aplicamos algo de sentido común, lograremos que el teléfono móvil cumpla su función original: mantenernos comunicados con nuestros hijos e hijas y sentirnos más seguros cuando se alejan de casa.
 
 
Casos
 
Los niños y niñas aprenden a comportarse observando a los adultos. Ver a otros familiares enganchados al móvil es el peor ejemplo si queremos evitar tener a un móvil-adicto en casa. Esto es lo que le pasó a Marina, de tan sólo doce años. Su padre pasaba el día conectado al teléfono, incapaz de apagar el teléfono, incluso al comer o cenar con la familia. Desde los nueve años Marina pedía que le comprasen un teléfono para su cumpleaños o el día de reyes. En situaciones similares, algunos padres solventan esta situación regalando a sus hijos teléfonos de juguete, con colores llamativos, pero los padres de Marina le dieron el móvil en su décimo cumpleaños.
 
Desde entonces Marina empezó a presumir del teléfono en la escuela, enseñaba a sus amigas fotos de actores y las melodías de series de televisión. En seguida empezó a contactar por teléfono con chicos de cursos superiores. Poco a poco la factura telefónica fue engordando. Primero 40 euros al mes, después 60. Hasta que llegó a casa un recibo de 120 euros y sus padres se dieron cuenta de la adicción que había alcanzado la pequeña.
 
Pero lo peor no era el dinero. En los últimos meses Marina había empleado el teléfono para usos que sus padres ignoraban por completo. Cuando le requisaron el móvil, encontraron en su historial de mensajes fotos que enviaba a chicos de su instituto y donde Marina aparecía en ropa interior. Sus padres estaban muy preocupados y hablaron con ella muy seriamente hasta hacerle entender los riesgos que podría traer si seguía haciendo un mal uso de su teléfono móvil. No volvieron a darle el móvil más que cuando la niña iba de excursión o se ausentaba de casa algunos días. Marina aprendió a vivir sin el teléfono y prometió no volver a usarlo para descargarse cosas o enviar fotografías suyas.
 
 
Más información
 
http://blog.cuidadoinfantil.net/salud/la-telefonia-movil-entre-los-mas-pequenos.html
http://zonamovilidad.es/reportajes/23-reportajes/2204-reporaje-movilidad-estudio-un-movil-para-cada-edad
http://www.ecoportal.net/content/view/full/21185
http://pequelia.es/35894/los-telefonos-moviles-y-los-ninos/
 
 
Consejos
 
 Poner un límite. Fijar una cantidad limitada de horas, o de minutos, es una opción que permiten algunos operadores. A fin de cuentas, el uso de un móvil para menores de entre 10 y 14 años no debería ir más allá de llamadas puntuales. Si ese límite se sobrepasa, es hora de tomar otras medidas.
 
 Un teléfono no es un juguete. Regalar un móvil por el cumpleaños como si fuera una bicicleta o un juego de mesa no es lo más acertado a edades tempranas. Según expertos en adicciones infantiles, la franja de edad entre 10 y 14 años tiene más probabilidades de engancharse al teléfono. Por eso algunos psicólogos recomiendan no dar el móvil a los menores al menos hasta los 15 ó 16 años.
 
 Uso gradual. Un exceso de tolerancia no es recomendable, pero tampoco lo es caer en el extremo contrario. Prohibir a los niños usar el móvil significa impedir que aprendan a afrontar los riesgos o problemas por ellos mismos. Es mejor que los pequeños se familiaricen poco a poco con el uso del móvil, facilitándoles un teléfono para los días que se alejen de casa a edades más tempranas, hasta que lo utilicen con responsabilidad.
 
 
Preguntas
 
¿Existe riesgo para la salud de los pequeños en el uso de teléfonos móviles?
 
Los estudios no son concluyentes. La telefonía móvil produce ondas electromagnéticas que afectan tanto a adultos como a menores, por lo que no se recomienda dormir junto al teléfono móvil ni colocarlo cerca de la almohada. Sin embargo, no existe en la actualidad ningún estudio definitivo reconocido internacionalmente. Países como Francia, por ejemplo, aplican una política muy restrictiva al uso de teléfonos móviles entre los pequeños, mientras que en Gran Bretaña la legislación es más abierta. En Francia, la publicidad de móviles dirigida a menores está totalmente prohibida, esto es debido a estudios que vinculan el uso excesivo de estos teléfonos con enfermedades en los menores de 12 años.
 
¿Cómo sé si mi hijo o hija se está enganchando al móvil?
 
Conviene actuar ante los primeros síntomas. Las muestras más características que deben preocupar serán, por ejemplo, si vemos que el menor usa más y más el móvil cada día. Puede notarse la adicción si nuestros hijos o hijas presentan irritabilidad cuando se les retira el teléfono. Y, por último, la factura nos dará la respuesta. Hay que prestar atención al recibo de teléfono porque será el indicador más elocuente sobre si nuestras percepciones son una exageración o nuestro hijo o hija ha convertido al móvil en su mejor amigo.
 
 
Acciones a emprender
 
 Mantener siempre la comunicación con los pequeños. No dejar a nuestros hijos e hijas encerrados en su habitación durante horas es un consejo que no sólo sirve para las nuevas tecnologías. En el caso de la telefonía móvil, hablemos con los pequeños sobre sus utilidades y sobre sus efectos negativos, hablemos sobre a quién llama, qué mensajes recibe o qué contenidos le interesan. Mientras más fluido sea el diálogo con nuestros hijos, menos riesgos se asomarán por las pantallas.
 
 Ínformarse de los filtros para menores de cada compañía. Los operadores de telefonía disponen de herramientas que ayudan a orientar el uso de los móviles en manos de los pequeños. Vodafone, por ejemplo, cuenta con la opción Perfil Joven, un sistema gratuito que bloquea el acceso por Internet a cualquier contenido no recomendado a menores de 18 años. Esta compañía ofrece además un Pack de seguridad que distingue entre tres perfiles para acceder a la red: adultos, jóvenes y niños; con un abanico de páginas más restringido según la opción elegida.
 
 
Glosario
 
- Ciberdelito: cualquier actividad delictiva en la que se utilizan como herramienta los ordenadores o que se lleva a cabo a través de la red.
- Sextorsión: es un término que designa un delito cada vez más común que consiste en la realización de un chantaje bajo la amenaza de publicar o enviar imágenes de la víctimas en actitud erótica, pornográfica o manteniendo relaciones sexuales.
- Cyberbullying: es el acoso de un menor de edad a otro menor.
- Cyberstalking: cuando un adulto está involucrado en el acoso, intentando atraer a niños y adolescentes para encuentros sexuales.
- Grooming: conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través de Internet con el fin último de obtener concesiones de índole sexual.
 
 
 
Ayuda
 
Si crees que tu hijo o hija puede sufrir adicción al teléfono móvil, debes contactar con expertos en psicología en adicciones que podrán ayudarte. Y si crees que alguien puede estar haciendo daño a tu hijo o hija a través del móvil, contacta con las siguientes autoridades:
 
La Brigada de Investigación Tecnológica (BIT): con la que se puede contactar a través de los siguientes medios: www.policia.es, delitos.tecnologicos@policia.es, 915822751.
 
Grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil:
https://www.gdt.guardiacivil.es/webgdt/home_alerta.php
 

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Que tan importante es para ti como padre de familia estar cerca de tus hijos….. Impulsar su Autoestima, Fortalecer sus valor, Impulsar mejores hábitos, Incrementar sustancialmente su nivel académico, estar cerca de ellos a un cuando no puedas estar presente… Saber donde están en cada momento…. Reactivar la interactividad familiar en tu hogar… Desayunar, Comer, Cenar en una buena convivencia de familia y no cada uno chateando, navegando en sus dispositivos o en una consola de entretenimiento cada miembro de la familia por separado o juntos sin convivir ……

 

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