


Las TIC y el cambio social
Nuestra sociedad ha cambiado: ya no hay tantas
desigualdades como en épocas pasadas. Las grandes
diferencias en este momento estriban en el acceso a las
TIC, pero, ¿qué son las TIC?
De una forma general, las Tecnologías de la Información y
la Comunicación son un conjunto de técnicas, desarrollos
y dispositivos que sirven para transmitir, almacenar
y procesar datos, es decir, cualquiera de los aparatos
modernos que nos permite estar en contacto en cualquier
lugar, así como hacer más sencillo nuestro trabajo o
generar nuevas oportunidades educativas y pedagógicas.
Estos sistemas han transformado el mundo profundamente
y están preparando el camino para adelantos con los que
todavía ni soñamos. Y todo esto por la importancia de la
información y la comunicación. Tanto nosotros y nosotras
como nuestras hijas e hijos tendremos más oportunidades
en nuestras vidas en función de la cantidad y calidad de
información de la que dispongamos, además de lo fuertes y saludables que sean nuestras relaciones con los demás.
El enorme potencial de estas tecnologías de la
comunicación y el conocimiento suele ser ignorado por
parte de los mayores, pero los y las adolescentes exploran
sus nuevos usos con una gran imaginación para cubrir
sus necesidades sociales, como veremos en el siguiente
apartado.
Nuestros hijos e hijas mezclan, organizan, clasifican,
ordenan y distribuyen la información de maneras que
jamás habrían pensado los creadores de las tecnologías
que utilizan ni las personas que generaron las fuentes de
la información con las que tratan.
En sus ratos libres tus hijas e hijos tienen acceso a
una enorme cantidad de información que necesita ser
organizada y analizada con espíritu crítico; ésta es
nuestra tarea como madres y padres, un aspecto más en
la tarea educadora.
Este aprendizaje es necesario para nuestras hijas e hijos,
aunque nosotros y nosotras no lo hemos vivido. Y es que
las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)
son un puente que une las brechas, una herramienta que
no existía cuando teníamos la edad de nuestros hijos e
hijas, pero que ahora son imprescindibles para entender
nuestro tiempo.
Por ejemplo, la manera en la que las personas aprenden,
se comunican o trabajan ha cambiado, y nuestros
hijos tienen ahora una oportunidad única de acceder
al conocimiento y al mercado laboral, vivan donde
vivan. Éste es un privilegio que debemos potenciar, no
limitar. La economía, el trabajo y toda la sociedad se ha
reconfigurado en torno a las nuevas tecnologías, y las TIC
son la herramienta básica de contacto de esta sociedad.
¡Son el motor del cambio!
Aunque es cierto que para los adolescentes de hoy la
familia es menos un lugar de educación y más un lugar de refugio y sustento, no podemos olvidarnos de enseñar
valores de una forma explícita y clara. Esto no tiene nada
que ver con ideologías políticas, sino que se trata de
emitir y transmitir juicios éticos sobre lo que es correcto
o no en la vida. Es importante que aportemos a nuestros
hijos e hijas estas visiones valiosas sobre la vida para
que sean personas adultas y felices en el futuro: respeto
por nuestros semejantes, educación en el trato con los
demás, generosidad, etc.


