
Al límite
Estoy alcanzando mis límites. Nada parece funcionar. Siento que no estoy consiguendo ningún progreso en el manejo de grupo. Mis estudiantes siguen siendo bastante ruidosos, sigue siendo una lucha hacer que trabajen en clase, y cuando les hablo sobre la mala conducta, siempre se convierte en algo más grande de lo que debería. He hablado con mucha personas al respecto, recibido consejos de muchos colegas, y leído mucho sobre el tema, pero no logro dar bien en el clavo. Creo que quizás parte importante del problema es que necesito trabajar en el seguimiento de mi debilidad, pues a veces olvido que surgió tal o cual problema o no les doy la importancia que quizás debería. No sé que hacer, he pensando incluso en anotar en un cuaderno los problemas que surgen o las consecuencias de las que hablo para tener un récord más estricto al respecto.
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Hay veces en la vida que para cambiar nuestra "suerte" tenemos que cambiar nosotros mismos, quizá por eso algunos cambios pudieran parecer drásticos en el momento, sobre todo para quienes nos rodean, pero poco a poco, podemos ir nivelando la balanza hasta quedar en un niel justo que nos permita tener equilibrio y la situación controlada.
Un saludo.
Bueno si la presión es muy grande y uno no se encuentra en las mejores condiciones físicas o de ánimo, lo mejor es solicitar un poco de ayuda. No vendría nada mal que otro profesor o un trabajador social aconsejaran o echaran la mano a un profesor que tiene problemas y que ha llegado al límite. Cuando estamo embotados, lo mejor es solicitar relajarse y solicitar ayuda.
Saludos a todos los papás y mamás del sitio
Entre la juventud es cada día más común comportarse de una manera rebelde y sin respeto por la autoridad y lo peor del caso es, que cuando llevas a los indisciplinados con el trabajador social o al director, vueleven con los padres furiosos; es allí donde uno se da cuenta de donde viene el problema.